martes, 22 de abril de 2008

La historia de las Kitties

Las Kitties
'How would you like to live in Looking-glass House, Kitty?
I wonder if they'd give you milk in there?
Perhaps Looking-glass milk isn't good to drink—
But oh, Kitty! now we come to the passage.

Lewis Caroll, Alice through looking-glass




La de las Kitties no es una Historia fácil,
y no sólo porque no son güeras,
sino porque son gatitas blancas,
gorditas y con vestidos rojos,
ahora rosas (desteñidos por el tiempo).

Cuando salen a nadar buscan trajes de rayas horizontales
eso quiere decir que no quieren ser contrariadas por las olas.

Nadie, excepto las Kitties las comprende.
Las Kitties no buscan novio,
las kitties aman a sus amigos,
Las kitties divierten y se divierten
como sea, lo hacen.
No tienen sonrisa porque la llevan en el alma.

La historia de las Kitties, la verdadera, es particular
Como en un juego macabro persisten en mirar de frente.

diferencias

De Ecos, sombras, huellas, inédito, México, 2008.
Ecos
Esta noche fueron a la plaza todos los del pueblo
Ahí estaba el corazón herido y máximo atleta,
Miraron muchas veces sus rostros
en cacerías de ojos femeninos,
se complacieron el intelectual y el gobernante,
También el niño, también el héroe y la bestia
La Plaza lugar común, ahora, se guarda en la alcoba.
Pero en la Plaza había mujeres, nada existió en la noche
Esto es el Pueblo, “los hijos son los hijos”,
“ellos son todos iguales”, excepto si somos niñas,
excepto si somos niñas, sobre ellas vendrá todo lo nuestro
sobre ellas vendrá nuestro testamento, pero ellas no son libres,
de estar en ningún momento.
Cuidarán, curarán, serán lo quieran, serán apenas el espacio de las letras
Serán a penas el es despacio de tus letras.

Sobre la muerte

De La Enredadera, inédito, México, 2008.


LO DICHO SOBRE LA MUERTE
Nadie dijo sino la fórmula, lo digo para decepción de los muertos,
Vivos y enterrados, lo digo para ellos:
La constante fue el morbo, la constante fue la circunstancia de su muerte
y no como yo he siempre dicho lo valioso de su vida.
Es decir, uno, se supone debe cuidarse del bien morir,
no sabemos quién , ni cuándo estará comentando más allá de nuestra vida: la muerte. Hay que cuidarse de la vida para el bien morir, sin deudas, sin penas, sin culpas, hay que cuidarse, de verdad. También de la verdad hay que cuidarse.

sábado, 5 de abril de 2008

Horizonte

Quiero un punto sobre el horizonte:
fijo, preciso, redondo,
un sitio para extraviar la vista
y dirigir los pasos.

No quiero que sea el punto de la partida
ni tampoco el extremo del retorno
sólo el inicio de una línea que corte de tajo
este andar desorientado.

A veces pedir un punto es demasiado,
o soñar que exista otra posibilidad
diferente de las huellas ya andadas
resulta imposible.

Si tuviera un punto me asiría
a él y ahí iniciaría
el camino nunca andado
de estar lejos de tus brazos.

MI CABALLERO

Arturo dixit: La vida nos pertenece un instante

Esta polaroid no funciona
Nunca tendré el instante
tener no vale, vale lo demás: la vida,
la narrarás o no, serás o no, ¡a la batalla!
Si olvidas la espada yo te cubro.

de Geografías y fronteras

XX: Huracán
El huracán de tu ausencia lo devora todo

No puedo con la entrada del mar,
ni con la tormenta que derriba palmeras

Nada queda
no es verdad que el rayo
acompaña al viento,
acaso lo incendia todo
y la catástrofe es
fuego y rabia
el paraíso se quema.

desde la tormenta quiero volverme ola y alcanzarte,
pero no soy, ni siquiera sombra,
sólo un fantasma
que vaga entre las algas.

Frontera 20: Lo inconcluso
No terminaremos la historia, ¿qué importa?

A PUERTA CERRADA

La soledad se escapó
por el orificio de la puerta
tus brazos me estrecharon
con una lágrima sin consuelo.

El viento despeinó mi cabeza.
y por el hueco se coló el vacío.